lunes, 30 de noviembre de 2009

La evaluación de los procesos II

Los procesos de aprendizajes son largos, lentos y difíciles de verificar en los tiempos escolares acotados por las necesidades burocráticas y las pruebas periódicas para la nota  que van al boletín, miden resultados parciales en circunstancias artificiales con alumnos rigurosamente vigilados por un docente que exige el silencio y la organización del espacio como garantía de control de que evite la consulta y la copia, a causa de que les presenta pruebas examinatorias  que permitan comprobar cuánto saben con relación a un tema y traducir esa información en una calificación de la que depende la promoción de los alumnos. Así funciona el modelo homogeneizador, basado en la igualdad de oportunidades: la explicación del docente a toda la clase, los mismos materiales de trabajo, las mismas guías, los mismos tiempos, los mismos parámetros matemáticos estandarizados para medir resultados en pruebas escritas al finalizar un tema.

De esta manera se mantienen las desigualdades de origen y se favorece el desarrollo de aquellos alumnos cuyo comportamiento es parecido al modelo transmisor, repetidor, mecanicista, enciclopédico que propone la cultura escolar cuando se organiza sobre la base de eficiencia de los resultados, haciendo abstracción de las individualidades concretas y olvidándose de que en el aula hay personas, singularidades individuales con diferentes capacidades de respuesta frente a los mimos estímulos. (Lic. María Isabel Bordas S.)

0 comentarios:

Publicar un comentario